domingo, 17 de febrero de 2013

Unión

Pareciera que la vida se rie de mi.

En mi corazón llueve y alguien quiere prestarme su paraguas.
Se han ofrecido a ser mi compañero eterno,
a estar en las buenas y en las malas,
en la salud y en la enfermedad.
Y yo he dicho no.

He optado por seguir mojando mis huesos
con el diluvio de ese amor perdido.
Dicho así casi me veo estupida!
Pero es que las almas nobles 
sabemos que el amor verdadero
no puede sustituirse, reemplazarse.

Puedes fingir amar
y jamás sentir ese fuego
que encadena tu espiritu
y tu cuerpo al del ser amado.

Y que es el matrimonio
sino una fusión entre dos almas
que toda y en todas las vidas
se han buscado.

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