Te observo así,
desde lejos, silenciosamente,
rogando que accidentalmente me mires,
anhelando que el corazón de te un golpe,
que te rompa por dentro
y vengas a pedirme el perdon que ya te otorgue,
y a la vez deseando no volverte a ver.
Amor, odio.
Como se pueden tener estos dos sentimientos a la vez?
Añorando tu aliento, odiando tu voz
extrañando tu compañia, odiando tu presencia.
esperando un beso, aborreciendo el simple roce.
Contradictorio, incoherente, loco.
Debo olvidarte, lo sé, lo deseo pero no puedo.
Mi herida, mi calma, mi niño, mi hombre.
Idiota y brillante a la vez.
Terco y con la mente tan abierta.
Contigo las cosas jamás fueron sencillas.
Y hoy, ahora nada queda de estos meses de pasión.
Un orgullo que nos aleja, un dolor que nos carcome,
una rabia que nos infecta
y una paz que simplemente ha decidido no llegar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario