martes, 1 de enero de 2013

Agonia

He llorado, gritado, suplicado y rogado
pero al parecer de pronto me volvi indigna de ti,
de tu aención, de tu perdon, de tu amor.

Me has dado la espalda y con la mano extendida me he quedado.
Muy poco te di, muy grande fue mi falta, eso dices por ahí.
Y cuantas veces perdone yo las tuyas
y cuantas más te demostre mi amor?

Olvidas mis labios sumergido en los besos de otra,
acallas mi voz con el ruido en los bares,
arrancas mi nombre de tu mente con alcohol
y quieres creer que tu vida va mejor.

Dime si al despertar mi rostro no extañas?
dime si al volver no deseas solo mi presencia?
dime si al llegar la noche no anhelas dormirte en mi piel?
Dime.

El orgullo te ha cegado y en tus golpes de ciego
me has herido una y más veces.

Pués bien.
Quedate contento porque tu desprecio ya tiene frutos
pero recuerda que el quebranto precede a la ira
y las lagrimas al rencor.

En tu oscuridad solo viste dolor,
No fuiste capaz de entender que mi amor 
era por más que para siempre
y que junto con el tuyo
lumbrera hubiera podido ser.




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