Agotada
consumiendo la poca energia que me queda
segundo a segundo.
Con este constante martillar de mi corazón,
ya agonizando.
a veces queriendo dormir eternamente,
siempre deseando olvidar.
Me deshago en pena,
en resignación,
hoy se que no existe nada más amargo.
Trago vidrios que desangran mi interior
y me impiden respirar,
la gente le llama dolor,
yo le llamo morir en vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario